La guerra de un muerto: Diego Portales y la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana
José Joaquín Durán | martes 9 de junio de 2026
Portales fue una de esas figuras cuya lucidez fue tan incómoda que Chile eligió recordarlo a medias.
Portales fue una de esas figuras cuya lucidez fue tan incómoda que Chile eligió recordarlo a medias.
El discurso de más Estado, profundamente equivocado y que fue el principal causante del frenazo de Chile, no es pura responsabilidad de Gabriel Boric y del Frente Amplio (FA).
La CIDH atenta contra la cosa juzgada y la Corte Suprema no cuenta con mecanismos para alterar una sentencia dictada por ella misma.
El sustrato de la cuenta pública es que el Estado recupere toda su fuerza y respeto, conectando al Presidente con Portales y Bello.
En las Glorias Navales no sólo debemos recordar el sacrificio de Arturo Prat, sino que también la hazaña de Carlos Condell, con cuyas gestas entraron en el panteón de nuestros héroes nacionales.
Abogado y héroe, ejemplifica el servicio a Chile en sus distintas facetas. En Iquique rindió con honores el examen final de su trayectoria vital.
Mientras sigamos pensando, creo que estamos salvados. Si no, seremos zombies alienados, suplantados y dominados por máquinas pensantes.
Pasó a la historia como un arquetipo de integridad ciudadana y de virtudes personales. Un hombre polifacético que encarna virtud.
Trabajos de poca calidad, contratos precarios, sueldos bajos, viviendas escasas y a precios imposibles, vuelven el formar familia una empresa casi temeraria.
Detrás del escándalo está el hecho de que para reconstruir Chile hay que apretarse el cinturón y trabajar duro, lo que va contra el principio elemental del asistencialismo que las izquierdas defienden.