El Jaime Guzmán que se olvidó
Álvaro Vergara | miércoles 22 de abril de 2026
La derecha podría practicar la nostalgia de Jaime Guzmán para impregnar su acción de estas virtudes.
La derecha podría practicar la nostalgia de Jaime Guzmán para impregnar su acción de estas virtudes.
Tintoretto pintó otras últimas cenas, como son la de San Marcuola, San Trovaso, San Francisco Javier, San Simeone, San Polo y San Rocco.
El patriotismo chileno, vigorizado en el conflicto contra Bolivia y Perú, sería retratado por nuestra poetisa en “El patriotismo de nuestra hora”.
No puedo callar ante atrocidades judiciales cometidas por magistrados en causas que son tramitadas inconstitucional, arbitraria, ilegal e injustamente.
En tiempos de elección de rectorías, nadie parece saber muy bien cómo enfrentar esta enfermedad autoinmune, mientras el mal crece.
Para Guzmán, la subsidiariedad era, desde una noción antropológica cristiana, una forma de protección de la libertad frente al Estado.
Este Gobierno no lo tiene fácil, pero la confianza depositada en Kast en diciembre pasado nos permite confiar en que la ciudadanía a la larga respaldará esta dolorosa pero necesaria medida.
No puede ser de verdad “universal” aquello que se desconoce y que además, evoluciona rápida, imprevisible y descontroladamente.
La mayor parte de la oposición no aprendió nada en el gobierno: volverían a hacer lo mismo que hace ocho años, si pudieran.
Agredir a carabineros y médicos, Paralizar el Metro y destruir la ciudad con bombas molotov son expresiones de este fenómeno social.