¿Día del Campesino?
José Tomás Hargous Fuentes | miércoles 29 de julio de 2026
Parece una broma de mal gusto que el Día del Campesino conmemore la ley que desmanteló la estructura social que permitió la formación del campesinado chileno.
Parece una broma de mal gusto que el Día del Campesino conmemore la ley que desmanteló la estructura social que permitió la formación del campesinado chileno.
Se está muy de acuerdo con la información que se suministre, siempre y cuando favorezca la decisión de abortar, pero no la contraria.
Lo curioso es que esta derecha nueva se inspira, en parte, en un pensador marxista: Antonio Gramsci. Y para peor, son gramscianos de oídas.
Necesitamos pisar suelo firme. Y ese suelo lo dan las instituciones, y los gobiernos y oposiciones que estén a la altura de las circunstancias.
Es un error pensar que la aprobación de la reforma termina el desafío. Aun siendo un gran logro, el reto recién comienza.
Que Mara Sedini se sienta desplazada por la fomedad del gobierno no es un problema, sino una señal de que las cosas están volviendo a funcionar.
Según el Concilio Vaticano II, la comunidad política y la Iglesia son autónomas; esa independencia, sin embargo, no equivale a indiferencia.
La perspectiva que el FA ofrece como novedosa está emparentada con el rudimentario anticapitalismo del FRAP y la UP.
La gratuidad ha significado un deterioro financiero y una mayor dependencia de la autoridad para varias instituciones.
Los desastres que ha producido ese poder transformador están a la vista, y le costará mucho al actual gobierno desplegar el poder en la educación.