Es la economía, estúpidos
Cristián Valenzuela | sábado 14 de diciembre de 2019
Es el slogan que le permitió a Bill Clinton derrotar a George W. Bush, en su intento por alcanzar la reelección para un segundo mandato en EE.UU.
Es el slogan que le permitió a Bill Clinton derrotar a George W. Bush, en su intento por alcanzar la reelección para un segundo mandato en EE.UU.
Lo más complejo es que se llama a desconfiar de las instituciones del Estado de Derecho, como la justicia, el gobierno y las fuerzas encargadas del orden público.
Los pasajeros y tripulantes del avión son un ejemplo, sobre todo en los tiempos que nos ha tocado vivir en estas últimas semanas.
Promover una nueva Carta Fundamental para apagar un ‘incendio político y social’ —necesariamente circunstancial— es un extravío que incrementará la cuantía de los daños ya producidos.
Este artículo fue publicado el 9 de noviembre de 2019. Sin embrago, dados los hechos posteriores a esa fecha, el análisis de las causas de la crisis chilena es aún más vigente.
La acción directa hoy se reviste de nueva Constitución para asegurar el dominio de los más duros: un bello atajo para llevarnos al despeñadero.
¡Época sórdida e hipócrita! A una bacanal de glotonería sucede un aquelarre de (falsa) penitencia.
El desvergonzado adoctrinamiento político que presenciamos hoy en las aulas chilenas tiene un antecedente alarmante…
Es sabido que la verdad es una de las primeras víctimas de las Constituciones bolivarianas, como la que las encuestas predicen que se consagrará por mayoría en este devastado Chile.
Esa porción de revolucionarios, se percibe a sí misma como la parte consciente e impulsora de un “proceso histórico ineludible”.