Economía del bien común
Cristián Davis C. | sábado 7 de diciembre de 2019
Vemos hoy una gran oportunidad para tratar de solucionar los problemas sociales a través de la denominada “Economía del Bien Común”
Vemos hoy una gran oportunidad para tratar de solucionar los problemas sociales a través de la denominada “Economía del Bien Común”
La clase política en masa cayó en la trampa de ser incapaz de precisar la frontera entre respeto a los derechos humanos y la legítima represión de la delincuencia, el narcotráfico, y la subversión.
Se necesita coraje para bajarse de la ola populista que recorre la izquierda y la derecha, y alzar la voz para poner el acento en la emergencia nacional que vivimos.
La historia enseña que la guerra tiene un costo y la paz demanda un precio, algo parecido ocurre con la anarquía y la democracia.
No es necesario que la democracia contribuya de manera directa a su autodestrucción: basta que colabore a través de la mediocridad de la política.
Pretender que nuevas y mejores normas –por cierto necesarias y urgentes en muchos casos- lograrán automáticamente el cambio conductual es una ilusión determinista.
Fácil habría sido para el Restaurante procurar su sobrevivencia recurriendo al fácil expediente del reniego, como tantos lo han hecho…
Se han atacado las expresiones públicas de fe, se ha ridiculizado la piedad llamándola fundamentalismo y se ha relegado la misma moral que fundó todo Occidente.
La historia será implacable con estos días y con quienes los padecimos. Juzgará responsabilidades y condenará a verdugos disfrazados de víctimas.
Necesario resumen del ”tránsito” que estamos viviendo en Chile, para recobrar el sentido común basados en la verdad y no en la propaganda ideológica.