Mirar un poco más adelante
Max Silva | viernes 16 de abril de 2021
Si colapsa nuestro sistema económico por mantenerse las actuales medidas, ello traería una peligrosa ruptura del tejido social.
Si colapsa nuestro sistema económico por mantenerse las actuales medidas, ello traería una peligrosa ruptura del tejido social.
Sin desmedro de que la aludida institucionalidad atraviesa por dificultades serias, bajo ellas subyace una crisis moral de proporciones.
Nuestros poderes del Estado entregan a Chile a entes globales, que pretenden someter al país a un ordenamiento global.
Como siempre, el afán de lucro de los políticos lo terminan pagando los más necesitados.
En situaciones en que quedan atrás lazos jerárquicos, el poder nacional sucumbe, y los individuos devienen en autosuficientes.
Si se retiran fondos a petición de los que hayan contratado una renta vitalicia, lo que se hace es expropiar sin indemnización.
Los ataques a nuestra policía uniformada se han acrecentado y encontrando algún eco en las mismas esferas de gobierno.
La revolución ha continuado su marcha en medio del atolondramiento de la población confinada. Es muy importante que Chile conserve un partido y una voz que “clame en el desierto”.
Dicha entrega (de Jaime Guzmán), llena de coraje y de amor por la Patria, sigue marcando nuevas generaciones de jóvenes.
En los 70 el gremialismo promovió la subsidiariedad, hoy es necesario complementarla con el principio de solidaridad.