Son momentos apasionantes
Gonzalo Rojas S. | sábado 24 de octubre de 2020
Para la Humanidad y para Chile, estos años recientes y los próximos, son ciertamente decisivos.
Para la Humanidad y para Chile, estos años recientes y los próximos, son ciertamente decisivos.
El triunfo del Rechazo no traerá la alegría ni nos retornará por sí sólo a la senda del progreso material y espiritual de la Patria.
Cada día es más difícil decir confiadamente que somos católicos y nos sentimos acorralados en un mundo que nos rechaza.
Los hechos ocurridos en nuestros lugares sagrados el pasado 18 de octubre constituyen un sacrilegio, no una simple “brutalidad”.
La sociedad civil debe volver a organizarse para defender de manera creativa la vida y dignidad de todo ser humano.
Cabe seguir hablando de sentimientos humanísticos universales originados en Occidente (antes bien que “humanos”, término manoseado).
El mito no es solo una rememoración de un tiempo pasado, sino que impone una hoja de ruta a la humanidad.
El nuevo enemigo de la democracia ya no es el comunismo ni el fascismo, sino este nuevo capitalismo del control.
El conocer lo bello eleva nuestro ser, nos humaniza, de la misma manera que lo hace la verdad y el bien.
Las sociedades decrépitas descuidan esta educación, o incluso fomentan una des-educación, que debilita todos los mandatos morales.