Catolicismo y feminismo, opuestos e incompatibles
Juan Pablo Urriola | viernes 14 de mayo de 2021
A la mujer, se la puede defender con todo el peso de la doctrina clásica y católica sobre el trato moral y la virtud.
A la mujer, se la puede defender con todo el peso de la doctrina clásica y católica sobre el trato moral y la virtud.
En esta serie de artículos, el autor busca una explicación a nuestra actual situación política, vinculando la realidad nacional con la internacional. Invitamos a nuestros lectores a seguir esta reflexión semanal.
Los funcionarios anti-religiosos han cumplido el sueño de toda tiranía comunista, con la excusa sanitaria.
El instinto de supervivencia aflora con mucha fuerza en circunstancias como las actuales.
En Chile hay muchas realidades que no queremos ver, y una de ellas es la tríada maldita: ser viejo, pobre y enfermo.
Tienen todas las prerrogativas para instalar allá el laboratorio para perfeccionar la técnica del terror, del pánico y del sometimiento.
Los parlamentarios hacen trampas de modo constante, tuercen la ley, se dedican a disputas sin fin.
Convertirnos en disidentes cristianos del siglo XXI consiste pues en vivir en la verdad, en negarse a vivir en la mentira.
El misterio de iniquidad ha proclamado una falsa ciencia, una gnosis que no es ni ciencia ni Fe, sino un oscuro engaño.
Si colapsa nuestro sistema económico por mantenerse las actuales medidas, ello traería una peligrosa ruptura del tejido social.