La normalización del sacrilegio
Álvaro Ferrer | lunes 22 de abril de 2024
Destruir un lugar de culto, según lo dicho, destruye muchísimo más que una construcción material. Atenta contra lo sagrado.
Destruir un lugar de culto, según lo dicho, destruye muchísimo más que una construcción material. Atenta contra lo sagrado.
El futuro del país se balanceaba entre el rescate y el abismo, y lo que mantuvo el fiel de la balanza en su curso fue una delgada capa de funcionarios.
Mientras las soluciones sean subir impuestos, bajar de los patines o suprimir la salud privada, el Gobierno seguirá amarrado a un árbol sin avanzar.
En el poner en el centro la dignidad de la persona humana y el bien de Chile, radica su actualidad y valor permanente de Guzmán.
Se pretende darle a la OMS poderes omnímodos a nivel planetario, por sobre las mismas constituciones y las soberanías nacionales.
Se reemplazó la doctrina de la justicia por la ideología de los derechos humanos, que busca, no conocer la verdad, sino castigar al enemigo.
¿Alguien podría indicar con los dedos de una mano en qué avanzamos desde que asumió Boric? Sólo le queda ordenar la casa con lo que hay.
Ya no se trata de la refundación completa, sino poner algunas cuñas para eventualmente retomar abiertamente la conquista de sus objetivos.
El problema más profundo y dramático se trata de la necesaria y urgente reconstrucción del descompuesto tejido social.
A partir de estrategias de gestión educativa bien diseñadas y correctamente aplicadas, se podría retomar con nuevos bríos la misión de ofrecer una educación pública que resalte por su eficacia.