Un relato para la campaña del No
José Tomás Hargous F. | sábado 21 de marzo de 2020
Perdamos el miedo y pasemos a una campaña sustentada en la historia de Chile y en principios permanentes y trascedentes.
Perdamos el miedo y pasemos a una campaña sustentada en la historia de Chile y en principios permanentes y trascedentes.
Todos ellos se irán sumando a las filas de aquellos que antes de buscar una paz arreglada, buscarán primero la justicia.
Para los enemigos del cristianismo la actual Constitución es un obstáculo formidable…
Si es que hay algo claro entre la infinitud de probabilidades, es que no podemos enfrentar el virus sin la cooperación de todos.
El malestar social viene siendo fagocitado por una revolución con “R” mayúscula fuertemente ideologizada y nítidamente organizada.
Cualquiera sea la solución se requiere de una derecha no acomodaticia o aprobatoria, ya de hecho, fracasada.
Resulta incomprensible e insensato que algunos piensen que la única opción es sacrificar la Constitución, en lugar de curarla.
Aun es tiempo de recordar -a quien le venga el sayo, claro- eso de “avive el seso y despierte (…) cómo se viene la muerte tan callando”, según lo aseguraba Jorge Manrique.
Destruir toda una civilización para complacer a un lobby marginal es un suicidio de dimensiones nacionales.
Ni el PC y sus aliados cercanos, ni gran parte del Frente Amplio, ni los grupos anarquistas, ganan nada con el Apruebo.