Sobre las palabras del Presidente la noche del plebiscito
Pablo Rolle | sábado 31 de octubre de 2020
Tener una base de un millón y medio de personas, me parece buen punto de partida para la nueva derecha chilena.
Tener una base de un millón y medio de personas, me parece buen punto de partida para la nueva derecha chilena.
De incorporarse estos tratados de derechos humanos, el bloque de constitucionalidad se vería influido por ellos.
La frustración popular que pueda generar un cúmulo de promesas incumplidas comporta un severo riesgo de desestabilización.
La experiencia de las políticas indigenistas en otros países no es halagadora, por mucho que los medios del establishment las alaben.
El compromiso mínimo que podemos asumir por Chile, es dejar nuestras distancias de lado, para juntarnos a conversar.
Otro temor es que la población se sienta engañada cuando no se cumplan las expectativas que se crearon de esta Constitución.
A pesar del progreso y beneficio de ese legado, se impuso la tesis de que no era más que una fachada para ocultar desigualdad.
¿Cree alguien que de verdad los políticos van a luchar por nuestras convicciones, si además, se generará un clima de violencia sin precedentes durante el tiempo que estén en funciones, de ganar el apruebo?
El lenguaje es signo significativo de la realidad e introducir equivocidad en los conceptos es requisito para moldear la realidad.
Para la Humanidad y para Chile, estos años recientes y los próximos, son ciertamente decisivos.