Horas decisivas, elecciones responsables
Juan Pablo Zúñiga | sábado 24 de octubre de 2020
La constitución no era motivo de preocupación nacional, excepto para quienes venían maquinando la insurrección de octubre.
La constitución no era motivo de preocupación nacional, excepto para quienes venían maquinando la insurrección de octubre.
El triunfo del Rechazo no traerá la alegría ni nos retornará por sí sólo a la senda del progreso material y espiritual de la Patria.
La violencia y la destrucción de bienes de todo orden está siendo amparada por sectores políticos que promueven la anarquía.
Dos hombres no pueden formar la estructura llamada “matrimonio”, que es el origen canónico de la consanguinidad.
Los hechos ocurridos en nuestros lugares sagrados el pasado 18 de octubre constituyen un sacrilegio, no una simple “brutalidad”.
Votaré Rechazo porque quiero que vuelva la paz y la libertad de culto, porque quiero un Chile donde se tenga a Dios presente.
El marxismo lleva adelante las estrategias de conquista del poder que le son propias: atizar los enfrentamientos sociales.
Los constitucionalistas han usado el terror como herramienta, manteniendo a Chile bajo amenaza de un segundo golpe insurreccional.
La idea de una nueva Constitución obedece a los intereses de buena parte de la actual clase política, no a un clamor popular.
El miedo es una señal clara del mal absoluto. Y se le teme al bien, porque se percibe el sacrificio que puede implicar su defensa.