Dividir para conquistar
Juan Pablo Zúñiga H. | sábado 7 de noviembre de 2020
Este es el tiempo de recuperar confianzas y de unidad. Parece una tarea difícil, pero los principios nos unen a trabajar con entrega.
Este es el tiempo de recuperar confianzas y de unidad. Parece una tarea difícil, pero los principios nos unen a trabajar con entrega.
El Presidente debe volver a reunir a la mayoría que lo llevó a La Moneda, prescindiendo de los que han hecho daño a su gobierno.
La diversidad de la cintura para abajo es la de las generaciones de ofendidillos ciegos en su ideología.
Viene un empeño demagógico de conseguir que la Convención funcione como asamblea constituyente de facto.
Todos condenan el asesinato, pero muchas de esas expresiones son estériles, meras formalidades carentes de eficacia.
Si el gobierno muestra alguna intención de ejercer la autoridad, el parlamento se va a encargar de desarticularlo.
Nuestra democracia sufre el extravío del principio de realidad, el déficit del principio de autoridad, y la ausencia de horizontes.
Los que creen que pueden cambiar la realidad a base de inventar relatos están condenados a estrellarse contra la realidad.
Vienen tiempos difíciles para Chile. Vienen grandes batallas en el horizonte; para ser libradas se necesita fortaleza, unión y convicción. Nada de aguas tibias.
Las izquierdas, lavado el capital electoral del 25 de octubre, lo utilizarán para quedarse con la completa operación del sistema.