Haraquiri
P. Raúl Hasbún | Viernes 23 de Julio de 2010
Haraquiri es una forma de suicidio ritual, practicada en Japón por razones de honor, consistente en abrirse el vientre… Hoy se practica en España con el aborto.
Haraquiri es una forma de suicidio ritual, practicada en Japón por razones de honor, consistente en abrirse el vientre… Hoy se practica en España con el aborto.
En China sigue sin disfrutarse de la libertad y las autoridades políticas lo saben, aun cuando quieran aparentar otra cosa por marketing.
Bajo el discurso actual se está poniendo un apresurado énfasis en la libertad de conciencia sin partir antes por transmitir una concepción robusta de la conciencia, de lo que hay que estar dispuestos a perder siguiéndola.
Legalizar el aborto es la peor forma posible de corrupción del Estado… el cual pasa a convertirse de un Estado de Derecho en una Tiranía.
Nueva legislación podría propiciar que en España se provoquen al año unas 150.000 interrupciones voluntarias del embarazo.
Que pudiendo y debiendo impedirlo, nuestro Gobierno consienta pasivamente en ser representado por una persona que sabidamente quiere todo lo contrario de lo que el Gobierno quiere, y en materia tan esencial como el derecho a la vida, es simplemente impresentable.
Uno de los índices más claros del nivel de vida cristiana en una sociedad occidental desarrollada tradicionalmente cristiana es la natalidad.
El no al aborto es un sí a la vida, al amor, a la alegría, a la paz, a la justicia.
La donación de espermas a largo plazo puede traer serios daños en el nacido, el cual crece sin la mitad de su identidad y con la curiosidad conocer a su ascendencia.
Esta pregunta ha de hacerse a los promotores de los programas anti-vida y anti-familia de la ONU y las organizaciones propulsoras de la cultura de la muerte en cada país.