La política para los cristianos
Cardenal Renato Martino | miércoles 20 de agosto de 2008 | Sección: Política, Sociedad
El cristiano está llamado a dar a la política un estatus auténticamente humano y a establecer una relación equilibrada con ella.
El cristiano está llamado a dar a la política un estatus auténticamente humano y a establecer una relación equilibrada con ella.
Con la popularización de este método, crece el número de niños que corren el riesgo de ser separados de sus padres.
Es ridículo sostener que la presencia de símbolos religiosos en el espacio público conduce al establecimiento de una religión de Estado.
Este Manifiesto circuló en España, a propósito de las recientes elecciones parlamentarias. Es innegable su aplicabilidad a nuestro país.
El fracaso de la “salud sexual y reproductiva” y su “sexo seguro” ha sido mundial, rotundo y estrepitoso, tanto en los países ricos como en los subdesarrollados.
Cuarenta años después, está plenamente vigente el camino hacia la felicidad propia y de los demás que señalara Pablo VI en Humanae Vitae. Sus numerosos críticos resultaron estar profundamente equivocados.
Los padres deben defender “con todos los medios legítimos” ser quienes determinan la educación de sus hijos.
El doctor Bernard Nathanson dedicó sus conocimientos científicos a matar la vida. Pero al constatar el sufrimiento del feto al ser abortado, cambio su vida, se hizo católico y fue bautizado.
Una vez que se ha traspasado el confín moral que evita tratar a cada ser humano como mero objeto de investigación “no hay punto de parada”.
Se termina mayo, y con él, la conmemoración de unos de los acontecimientos políticos más interesantes de la historia del siglo XX: La Reforma del mayo ‘68 francés.