Jantipa o Del Morir
Juan Manuel de Prada | viernes 11 de marzo de 2022
Me ha impresionado mucho la primera novela de Ernesto Castro, en la que cinco mujeres conversan en un barracón de Auschwitz.
Me ha impresionado mucho la primera novela de Ernesto Castro, en la que cinco mujeres conversan en un barracón de Auschwitz.
¿Será normal que lo femenino pueda definirse sin hacer mención a la condición de madre (o de poder serlo)?
La guillotina no es menos representativa de la revolución que la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano.
En una sociedad multiética y plurirreligiosa, la única base para los valores comunes reside en los derechos humanos…
Esa otra cavidad, en Belén, no es una estación final para la desesperación, sino una rampa de salida para la esperanza.
Chile está en franca decadencia, y una presidencia de Boric podría ser el golpe que nos termine de derribar.
Es curioso que la búsqueda de una mejor convivencia se limite a la eliminación arbitraria de los miembros de la sociedad.
A costa de todas las artimañas de la violencia y el engaño (“todas las formas de lucha”, en su jerga) arrasan con todo a su paso.
No nos alzamos frente al privilegiado que ha levantado su reino a costa de otro, sino que exigimos convertirnos en él.
Cobardes nosotros, por no salir de la comodidad de nuestra Comarca y cargar la cruz, despreciando la pura y épica verdad: somos simples hobbits con una misión que supera nuestras fuerzas.