Twitter y el orgasmo democrático
Juan Manuel de Prada | viernes 3 de julio de 2015
Twitter fue creado para que las masas alienadas, ordeñadas y destruidas espiritualmente siguieran manteniendo el espejismo de libertad con el que se les engolosinó.
Twitter fue creado para que las masas alienadas, ordeñadas y destruidas espiritualmente siguieran manteniendo el espejismo de libertad con el que se les engolosinó.
Si dejamos pasar que esta posibilidad de terminar con la vida de cualquier clase de seres humanos sea un debate posible, un debate viable en el ámbito público, después vendrán otros… el de los enfermos, el de los viejos, el de los dementes, el de los conglomerados improductivos…
Este proyecto va en directo detrimento de las personas mayores, aislándolas de la sociedad, impidiendo la valiosa contribución que desde siempre, y ahora más que nunca, le brindan a la comunidad.
Los buenos deseos para las familias son contradichos por legisladores, consejeros, comunicadores, miembros de familias que viendo las suyas en el suelo, pareciera que quieren botar a los demás.
El proyecto de ley es inhumano, aberrante e inicuo y pretende materializar, a nivel constitucional, la consigna “ni perdón ni olvido”. Lamentablemente, en Chile una mentira repetida mil veces pasa a ser verdad.
El gobierno puede hacer lo quiera, la gente común acatará con unos cuantos alegatos inútiles e inofensivos y acabará acostumbrándose… son las mismas lecciones del Transantiago.
… al no valorarlo en su debida medida por el aporte que hace. Pero es mucha responsabilidad de los mismos profesores, de no haber dado la señal clara a lo absolutamente relevante que es la profesión docente.
Las injusticias siempre se pagan; aunque, con frecuencia, las pagan justos por pecadores… porque, cuando llega la hora de la venganza, los pecadores ¡esos patriotas tan tremendos! ya están fuera del país.
¡Millonarios, fuera! Sin ustedes por fin volveremos a ser iguales y alcanzaremos a naciones donde la riqueza se distribuye tan equitativamente como en Cuba, Corea del Norte y Afganistán.
Lo más probable es que si Tomás Moro hubiera podido ver su figura ensalzada por quienes profesaban un ateísmo materialista, firmemente condenado en la Utopía, habría reído de buena gana.