Veredicto absolutorio
Editorial El Mercurio | sábado 28 de octubre de 2017
Es evidente la desazón provocada por este nuevo fracaso en la identificación de los responsables del asesinato del matrimonio Luchsinger McKay.
Es evidente la desazón provocada por este nuevo fracaso en la identificación de los responsables del asesinato del matrimonio Luchsinger McKay.
La Iglesia estaba en el territorio antes de la configuración actual del Estado y probablemente seguirá estando después de que el Estado de Chile, tal como lo conocemos, desaparezca.
Los “fundamentals” -por oposición a los “millennials”- son hombres y mujeres que se diferencian en valores y actitud de vida.
Acceder al sexo nunca tuvo un costo tan bajo como en el presente. Existen los medios para disociarlo de la posibilidad del embarazo y de la crianza de hijos, que son caros en tiempo e inversión.
La crisis devastadora que vive Europa, se ha inducido cuidadosamente, mediante una estrategia de ingeniería social anticristiana.
En el marxismo se encuentra por consiguiente, el objetivo de desaparición de la familia y del matrimonio, calificado como la sede de explotación y prostitución de la mujer.
Es posible que hayamos superado la miseria, pero ésta ha sido reemplazada por una nueva marginalidad, cuyos efectos pueden ser letales. Al final, nuestro (precario) equilibrio consiste en que los más vulnerables están expuestos, desde la más tierna infancia, a una vida que los más privilegiados prefieren ignorar, y que las clases medias quieren evitar a toda costa.
El coleccionsita de heridas se va colgando de todas las heridas que percibe, y usa su tiempo y energía para recolectar más. Buscan, interpretan y recuerdan selectivamente todo aquello que nutra sus prejuicios.
La intromisión del Estado se hace intolerable cuando pretende privar a los padres de su derecho fundamental a criar y educar a sus hijos de acuerdo a sus propias convicciones.
En ese Hollywood, que ha enarbolado las banderas feministas, es particularmente escandaloso que uno de los productores más influyentes se comporte en la vida real como un depredador sexual.