Una arrogante oligarquía
Juan Manuel de Prada | sábado 21 de octubre de 2017
Dejar al arbitrio de una generación cualquiera ese esfuerzo compartido de las generaciones previas constituye una de las aberraciones más características de nuestra época.
Dejar al arbitrio de una generación cualquiera ese esfuerzo compartido de las generaciones previas constituye una de las aberraciones más características de nuestra época.
La martillante tendencia revisionista de todo el legado histórico-cultural que ha llegado a nuestros días pretende juzgar el pasado remoto según criterios del presente.
Ya es absolutamente discutible que los grupos que protestan en La Araucanía representen al pueblo mapuche y es inaceptable para nuestro Estado de derecho que se arroguen la representación de esos supuestos derechos.
Guevara estaba convencido en el odio como motor de la acción y factor de lucha, y esto no era una descalificación de sus adversarios, sino una forma de entender la revolución hasta las últimas consecuencias.
La tragedia no es que la Revolución Rusa esté siendo olvidada, sino que esté siendo recordada de forma errónea. Vista a través de lentes color de rosa, su lúgubre realidad queda sofocada bajo capas de mitos románticos.
No hay discriminación porque ese niño no sea considerado hijo de la conviviente de su madre. La mera voluntad de querer criar al niño no basta para conferir el vínculo paterno o materno.
Cuando comprendamos esta superioridad, podremos hallar nuevamente nuestra vocación perdida, y que somos miembros de una raza a la cual no se pertenece por “la carne, sino por el espíritu”.
¿Se imaginan a alguien en el siglo XIX pidiéndole a Darwin que hiciera una charla de cómo ser menos simio o, avanzada la “evolución humana”, menos cavernario?
Así como las mafias sicilianas, hay quienes creen que su grupo social es el único relevante, incurriendo en actitudes políticas semejantes a la de Don Corleone.
Si el talento se utiliza para maquillar una opinión política, su valor dependerá de cuán verdadera sea esa opinión y cuán consistente con ella sea la trayectoria personal de quien la maquilla.