“El violador eres tú”
Hernán Corral | sábado 14 de diciembre de 2019
Lo más complejo es que se llama a desconfiar de las instituciones del Estado de Derecho, como la justicia, el gobierno y las fuerzas encargadas del orden público.
Lo más complejo es que se llama a desconfiar de las instituciones del Estado de Derecho, como la justicia, el gobierno y las fuerzas encargadas del orden público.
Promover una nueva Carta Fundamental para apagar un ‘incendio político y social’ —necesariamente circunstancial— es un extravío que incrementará la cuantía de los daños ya producidos.
Este artículo fue publicado el 9 de noviembre de 2019. Sin embrago, dados los hechos posteriores a esa fecha, el análisis de las causas de la crisis chilena es aún más vigente.
La acción directa hoy se reviste de nueva Constitución para asegurar el dominio de los más duros: un bello atajo para llevarnos al despeñadero.
Una Constitución, por su propia naturaleza, no puede ni debe entrar a regular materias específicas, pues en caso contrario, traicionaría su razón de ser.
En hipótesis, con el recurso al “Poder constituyente” todo puede ser cambiado, todo puede ser destruido, todo puede ser recreado…
Por ahora, sólo cabe insistir ante las autoridades políticas para que definan una posición en la materia.
El desvergonzado adoctrinamiento político que presenciamos hoy en las aulas chilenas tiene un antecedente alarmante…
"Chile despertó", dice la consigna, pero parece que estamos en un mal sueño y vamos directo hacia una pesadilla.
Es sabido que la verdad es una de las primeras víctimas de las Constituciones bolivarianas, como la que las encuestas predicen que se consagrará por mayoría en este devastado Chile.