El fantasma del progresismo
Miguel Ángel Martínez | sábado 6 de junio de 2020
Hablar de progresismo es hoy una tentativa de reunir a la izquierda y al centro político en un mismo frente.
Hablar de progresismo es hoy una tentativa de reunir a la izquierda y al centro político en un mismo frente.
La discusión política, suele demandar una convicción firme donde el científico conserva la duda y la distancia con sus tesis.
Las fuerzas revolucionarias eran múltiples, muy desarticuladas, y sus liderazgos internos, pobres. Pero tenían una convicción común: fuera el gobierno.
Los mismos que hace unos meses festinaban con el estallido de violencia, hoy usan el hambre de los chilenos para hacer política.
Parte de la clase política quiere sencillamente aprovechar esta dolorosa situación para acceder al poder.
El realismo práctico obliga a guardar cierto escepticismo. El amor por Chile, a esperar que un buen acuerdo nacional prospere.
Indicaciones de parlamentarios pretenden impedir que Chile ejerza soberanamente su derecho a aceptar población migrante.
No debe menospreciarse que la Corte haya concedido el beneficio sin dejarse influenciar por el repudio mediático que causaría.
La dialéctica política se construye así: en un eje en el que aparentemente unos defienden la justicia y los otros, meros intereses.
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