La revolución cultural de los ricos
José Javier Esparza | viernes 28 de enero de 2022
Los verdaderos revolucionarios, los que están construyendo una humanidad nueva (y de tintes atroces), no son los ideólogos…
Los verdaderos revolucionarios, los que están construyendo una humanidad nueva (y de tintes atroces), no son los ideólogos…
Quién diría que el realismo mágico -ese mundo de caudillos, fantasías e insólitas circunstancias, al cual creíamos que nuestra nación era impermeable, terminó por instalarse en la mente nacional.
De acuerdo a la “tolerancia” actual, se respetan todas las ideas pero se elimina (cancela) a quienes profesan doctrinas contrarias.
Frente a esta realidad, se requiere una “agenda larga de prevención social”, que comience en la primera infancia.
¿Justifican estas expresiones la censura a la que ha sido sometido el conductor? Pareciera que no.
Fue entonces que ese sucedáneo de fe católica presentada por esos grupos terminó por convertirse en un verdadero opio del pueblo.
No le será fácil al Presidente electo mantener el equilibrio propio y del país entre tantos desafíos y calamidades.
La proverbial ineptitud del actual gobierno para enfrentar el conflicto mapuche está costando aún más sufrimiento.
Quienes creen en el proceso constituyente son los que deben salir a convencer a los chilenos que la nueva Constitución es mejor que la anterior, y no al revés.
En tiempos que demandan alejarnos de la inercia del silencio y levantarnos por la verdad, carguemos esta cruz con alegría por nuestra nación, nuestra familia y por la verdad misma.