Carmen Mola, esa maldita traidora
Karina Mariani | sábado 27 de noviembre de 2021
Un éxito histórico que explora un camino nuevo, tal vez mucho más eficaz, para combatir el totalitarismo de género.
Un éxito histórico que explora un camino nuevo, tal vez mucho más eficaz, para combatir el totalitarismo de género.
Aunque las editoriales lo nieguen, la gente lee cada vez menos, y esto se agiganta entre las últimas generaciones.
En las páginas de esos grandes y buenos libros se encierra todavía un esquema del mundo conforme a su naturaleza y propósito.
Sería interesante que un periodista le hiciera la siguiente pregunta a un político importante de cualquier partido como también al nuevo gobernador: Nombre tres principios doctrinarios de su partido.
Pocas personas hicieron más para combatir esa imagen falsa y simplista que la medievalista francesa Régine Pernoud.
Un sátira salvaje del peor año de nuestras vidas. Eso es Cartas del Sobrino a su Diablo de Juan Manuel de Prada.
Se ha impuesto en la enseñanza la idea de que la memorización es, en el mejor de los casos, innecesaria, y en el peor, francamente dañina.
Hacerse hombre, supone el reconocimiento de la autoridad, sus reglas, y su asunción y respeto.
Cabe seguir hablando de sentimientos humanísticos universales originados en Occidente (antes bien que “humanos”, término manoseado).
La voz del pensador anunciará la verdad y la belleza; pero también denunciará pecados y delitos, enfrentando a reyes, sátrapas y al mismo pueblo.