Aborto y Políticas Públicas
Paulina Villagrán V. | domingo 6 de julio de 2008 | Sección: Política, Sociedad, Vida
78% de los encuestados señalaron no estar de acuerdo con la legalización del aborto.
78% de los encuestados señalaron no estar de acuerdo con la legalización del aborto.
Nunca se han escrito tantos libros sobre protocolo, y nunca se ha sido más maleducado.
Comentario del libro de Steve Mosher en el que se desacreditan los mitos de la sobrepoblación.
Él entregó su vida –fue al encuentro solemne con la muerte–, por esos bienes que llevaba consigo, amados sin mancha de egoísmo y simbolizados en esos objetos que portaba: Dios, patria y familia. El sabía que esos bienes eran, a fin de cuentas, los únicos por los que valía la pena vivir y, por eso mismo, los únicos por los que valía la pena morir.
La revalorización y veneración de un sentido riguroso del deber funcionario, como eje del servicio público, tiene así su más calificado ejemplo y precedente en Arturo Prat, el marino-héroe, sí, pero también el abogado que cumple con entusiasmo sus obligaciones hacia la sociedad.
La condición natural del ser humano, de apariencia tan común y trivial, es el fundamento de la civilización tal y como la conocemos, y es precisamente lo que está siendo demolido.
Y sin embargo tenemos derecho a defender una moral que es buena para las personas. Nuestros principios morales no son la proyección de nuestros gustos.
El doctor Bernard Nathanson dedicó sus conocimientos científicos a matar la vida. Pero al constatar el sufrimiento del feto al ser abortado, cambio su vida, se hizo católico y fue bautizado.
Suiza se ha convertido en un país donde los seres humanos no nacidos valen menos que plantas y animales.
Una vez que se ha traspasado el confín moral que evita tratar a cada ser humano como mero objeto de investigación “no hay punto de parada”.