Balance Patriótico
Vicente Huidobro | miércoles 20 de agosto de 2008 | Sección: Historia, Sociedad
Toda nuestra insignificancia se resuelve en una sola palabra: Falta de alma… ¡Crisis de hombres! ¡Crisis de hombres! ¡Crisis de Hombre!
Toda nuestra insignificancia se resuelve en una sola palabra: Falta de alma… ¡Crisis de hombres! ¡Crisis de hombres! ¡Crisis de Hombre!
Este Manifiesto circuló en España, a propósito de las recientes elecciones parlamentarias. Es innegable su aplicabilidad a nuestro país.
Es un libro que se disfruta, pero con el que se experimenta también una profunda pena por cómo otros mienten en Chile.
Los padres deben defender “con todos los medios legítimos” ser quienes determinan la educación de sus hijos.
Comentario del libro de Steve Mosher en el que se desacreditan los mitos de la sobrepoblación.
La revalorización y veneración de un sentido riguroso del deber funcionario, como eje del servicio público, tiene así su más calificado ejemplo y precedente en Arturo Prat, el marino-héroe, sí, pero también el abogado que cumple con entusiasmo sus obligaciones hacia la sociedad.
¿Le cabe alguna duda a la inmensa mayoría de los oficiales de la Armada en retiro, incluidos los injustamente procesados y vejados, que el alto mando está actuando con recta conciencia y con la prudencia del comandante en momentos de combate?
La condición natural del ser humano, de apariencia tan común y trivial, es el fundamento de la civilización tal y como la conocemos, y es precisamente lo que está siendo demolido.
Y sin embargo tenemos derecho a defender una moral que es buena para las personas. Nuestros principios morales no son la proyección de nuestros gustos.
El doctor Bernard Nathanson dedicó sus conocimientos científicos a matar la vida. Pero al constatar el sufrimiento del feto al ser abortado, cambio su vida, se hizo católico y fue bautizado.