Proyecto ESI: su perversidad de fondo explicada brevemente
Carlos Casanova | sábado 14 de marzo de 2020
Destruir toda una civilización para complacer a un lobby marginal es un suicidio de dimensiones nacionales.
Destruir toda una civilización para complacer a un lobby marginal es un suicidio de dimensiones nacionales.
Desfigurada o perdida la mirada cristiana sobre el mal, el dolor, la reparación y el perdón, se instalada la venganza con afanes de aniquilación.
Con esta reflexión doy comienzo a una serie con la que pretendo alertar a mis compatriotas acerca de los peligros de iniciar un proceso de cambio de Constitución en Chile.
Lo más complejo es que se llama a desconfiar de las instituciones del Estado de Derecho, como la justicia, el gobierno y las fuerzas encargadas del orden público.
Fragmentos del discurso de Solzhenitsyn en la embajada de Francia en Moscú el 13 de diciembre de 2000 al recibir el Gran Premio de la Academia Francesa de las Ciencias Morales y Políticas.
¿Con qué lógica puede fundarse la autorización de la eutanasia o el suicidio asistido en la libertad? Es muy alto el precio intelectual y moral que se paga por liberarse de Dios.
La historia muestra que en temas bioéticos es fácil atravesar límites en forma imperceptible y llegar a situaciones del todo inaceptables.
Sólo cuando aceptemos que el suicidio es el único problema filosófico que verdaderamente importa podremos combatirlo seriamente.
Puesto que nos hemos confiado a la ciencia y la tecnología, si la medicina no puede procurarnos una cura, al menos debe procurarnos la muerte.
La sexualidad humana involucra a la persona en su totalidad, más allá de lo biológico, pues comprende una faceta emocional, intelectual y espiritual.