Problema de fondo
Axel Buchheister | sábado 4 de agosto de 2018
Este gobierno no tiene una agenda y principios claros que fijen una ruta a seguir, un fondo con el cual quedarnos.
Este gobierno no tiene una agenda y principios claros que fijen una ruta a seguir, un fondo con el cual quedarnos.
La falta de viviendas, la segregación y la persistencia de campamentos se dan en un país que ha crecido económicamente y progresado socialmente de manera importante.
El gobierno ha dado una pésima señal, justo antes de que se den por iniciadas las mesas de conversaciones en la región.
Hoy nos deben conmover, como nunca antes, los dos principales adjetivos que se quieren adjudicar al proyectado aborto hasta las 14 semanas.
Somos herederos de un sistema social que no apunta a educar, a formar personas, sino solo individuos con aptitudes para desempeñarse laboralmente.
La discusión sobre los departamentos de Lavín, sólo considera las diferencias del ingreso monetario de las personas. Los otros factores de segregación simplemente son obviados.
Hasta el gesto más inocente puede ser duramente sancionado por ofender a alguien, fruto de un catálogo de conductas “políticamente incorrectas”.
A los gobiernos no les gusta informar a la ciudadanía sobre los costos que para el país tiene la llamada “cooperación internacional”, en términos de entrega de soberanía.
Cerda aguantó hasta que más pudo y finalmente tiró la toalla, cansado de escuchar promesas vacías. Su fracaso es el de unas autoridades que han preferido mirarse el ombligo.
La diversidad está otorgada por la libertad de enseñanza, en la existencia de múltiples proyectos educativos, de los cuales los padres deben ser los primeros en elegir.