Podredumbre de las podredumbres
Juan Pablo Zúñiga H. | viernes 30 de abril de 2021
El proceso constituyente es de naturaleza ilegítima, pero es legal, de manera que debemos participar en este para encausarlo.
El proceso constituyente es de naturaleza ilegítima, pero es legal, de manera que debemos participar en este para encausarlo.
Quizás con Javiera Parada –antes también militante de la Jota- sean éstos los cuatro casos más relevantes y rotundos.
La situación es propia de la autodemolición institucional que han asumido en la práctica algunos actores políticos y parlamentarios.
El problema en las elecciones de este año radica en que se carece de un vocabulario y un tono adecuados para ganar su corazón.
Los parlamentarios hacen trampas de modo constante, tuercen la ley, se dedican a disputas sin fin.
El mundo oficialista ha demostrado carecer de un efectivo liderazgo que le permita permanecer cohesionado.
Vemos a periodistas que cruzan sin tapujos lo que hasta hace poco era una línea infranqueable: la opinión de la información.
Otra de las metas a corto plazo del partido Comunista, es el desprestigio de la presidencia Piñera para conseguir su renuncia.
La falta de respeto a la autoridad se ha hecho parte del sistema operativo de las nuevas generaciones.
Lo prohibido es realizar una acción que termine con la vida. Pero el deber de conservarla se limita a los medios proporcionados.