La ruina
Juan Pablo Zúñiga H. | viernes 29 de abril de 2022
No tenga miedo. Es mejor enfrentar una nueva insurrección en libertad que caer en el yugo opresor del marxismo totalitario que ya empieza a ceñirse sobre nuestras espaldas.
No tenga miedo. Es mejor enfrentar una nueva insurrección en libertad que caer en el yugo opresor del marxismo totalitario que ya empieza a ceñirse sobre nuestras espaldas.
Este “solipsismo convencional” no sólo obedece a razones ideológicas, sino al sistema de votación empleado para darle origen.
El odio corroe las almas, transforma las conductas humanas y termina constituyendo un factor de enorme inestabilidad política.
Lo cierto es que la mayoría sabe que lo importante son el régimen político y el económico. Y en ambos parece haber problemas.
Las revoluciones siempre concentran su prédica en borrar ese pasado acusado de tantos crímenes.
Algunos creen que problemas como el de La Araucanía o la violencia en Plaza Italia no son solucionables sin sacrificar la democracia.
En Moby Dick, de Melville, el capitán Ahab está obsesionado con atrapar a la ballena blanca. Ha perdido por completo el sentido de la realidad…
Para ellos la provisión estatal es suficiente para garantizar el derecho a la educación de las personas.
La marea -la ciudadanía despertando de la borrachera revolucionaria- ya está levantando la voz y haciendo tambalear al castillo hasta sus bases.
Mientras más alto se esté en la escala del poder, más probable es que estos tres elementos se debiliten o incluso desaparezcan.