Homeschooling, ¿por qué no?
Beatriz Jiménez C. | viernes 20 de mayo de 2022
Cuanto más me informo, cuantas más familias conozco, más me convenzo de que es la mejor manera de sobrevivir al mundo posmoderno.
Cuanto más me informo, cuantas más familias conozco, más me convenzo de que es la mejor manera de sobrevivir al mundo posmoderno.
La educación en la belleza supone, de entrada, algo puramente estético, una liberación de la vulgaridad.
No quiero repetirme en mis argumentos y tampoco reducirme a enseñanzas de la Iglesia de las cuales el PDC ha hecho tabla rasa.
Disfrazada de apertura y compasión, la Rectoría Sánchez no ha hecho más que promover la disolución de lo propiamente humano.
El drama de nuestra época es que tanto la paz como la guerra se fundan o desembocan en la injusticia.
Mucho antes del coronavirus los índices de violencia intra escolar eran muy malos. Las cuarentenas no son la causa explicativa de los dramáticos índices de violencia juvenil.
La crisis de nuestro país es la ausencia paterna. Siendo hipnotizada por vientos ideológicos -todos tributarios del liberalismo- nuestra Patria quedó huérfana.
¿Será normal que lo femenino pueda definirse sin hacer mención a la condición de madre (o de poder serlo)?
Frente a esta realidad, se requiere una “agenda larga de prevención social”, que comience en la primera infancia.
“No ai más dicha ni más desdicha que prudencia o imprudencia”. Baltasar Gracián.