Decepción en pastillas
Carmen Camey | sábado 25 de noviembre de 2017
Estos datos parecen mostrar que el uso extendido de los métodos anticonceptivos no es una solución para eliminar ni los embarazos inesperados ni los abortos.
Estos datos parecen mostrar que el uso extendido de los métodos anticonceptivos no es una solución para eliminar ni los embarazos inesperados ni los abortos.
Si el talento se utiliza para maquillar una opinión política, su valor dependerá de cuán verdadera sea esa opinión y cuán consistente con ella sea la trayectoria personal de quien la maquilla.
La sentencia fue mucho más allá de lo que estaban solicitando los requirentes. No es descabellado preguntarse si hubo aquí “ultrapetita, y que el tribunal fue más allá de lo solicitado.
En las versiones más radicales de esta filosofía, las concreciones de la naturaleza humana –maternidad, fertilidad, sexualidad– son consideradas como una alienación.
La pluralidad comandada por el ministro Carmona argumenta sobre supuestos que son abiertamente falsos y falaces. No había contradicción que superar, sino una línea jurisprudencial incómoda que burlar.
Es un hecho a sincerar que la Iglesia Católica en nuestro país enfrentó la discusión del aborto de manera torpe, con algunas individualidades y con un rol protagónico de los laicos.
Parte de la explicación de este –modificatorio– fallo del texto constitucional se debe a lo que este tribunal llama “interpretación evolutiva”.
Muchos recordaremos a Michelle Bachelet como la Presidenta que, conducida por la intuición e informada por la prensa cuando alcanza a leerla, entró a la cristalería de nuestros hogares a hacer de las suyas.
Un análisis detenido de la sentencia debe llevar a la conclusión de que en esta materia hubo un empate de cinco votos contra cinco.
Los fundamentos del fallo del Tribunal Constitucional sobre el aborto superan con creces los consensos alcanzados en el debate legislativo y vienen a prestar sustento precisamente a las posiciones más radicales en contra de los derechos del no nacido.