La libertad de disentir
Daniel Mansuy H. | viernes 2 de marzo de 2018
Se va consolidando la curiosa propensión del aparato público –tan bien percibida por Bertrand de Jouvenel– por suplantar a la sociedad en lugar de gobernarla.
Se va consolidando la curiosa propensión del aparato público –tan bien percibida por Bertrand de Jouvenel– por suplantar a la sociedad en lugar de gobernarla.
No hay que ser profeta para decir que vendrán cosas peores… Y tampoco hay que ser profeta para decir que otra vez será la DC la que dará los votos necesarios para ello.
Como estamos en tiempos de legados, creo que bien vale la pena analizar el que nos ha dejado la visita del Santo Padre a Chile, que creo no ha sido bien expresado en los medios de comunicación.
¿Quién es Trump? ¿El amigo de Putin o el enemigo de Rusia? ¿El inmoral que colecciona esposas o el presidente que más se ha implicado en la lucha por la vida y en contra del aborto?
Así como Nixon acusaba a los periódicos de poner en riesgo la seguridad nacional, los contrarios a los objetores de conciencia les culpan de poner en cuestión los valores de la nueva normalidad social.
Parece que no andábamos tan perdidos quienes dijimos, en todas las instancias legislativas, que las leyes de aborto restrictivas inevitablemente caminan hacia el aborto libre.
La historia del bebe que es sólo 18 meses más joven que su madre pone sobre el tapete el drama ético de los embriones congelados, que como en este caso pueden sobrevivir 24 años.
Las advertencias de muchos sobre los peligros del aborto y del matrimonio homosexual cayeron en saco aunque el tiempo les dio la razón. ¿Volverá a pasar lo mismo con la eutanasia?
El verdadero crucigrama que debe resolver el país es que a pesar de que cada día hay más política familiar, las tasas de niños son cada vez menores.
El ayuntamiento de Milton, en Portsmouth, ha prohibido a los pro-vida realizar vigilias cerca de los abortorios bajo el argumento de que acosan a la mujer. Y quieren extenderlo a todo el país.