Promesa defraudada
Josefina Araos | viernes 26 de agosto de 2022
La gente no pedía demasiado. Sólo esperaba una política que funcionara; una política un poco mejor que aquella de las últimas décadas.
La gente no pedía demasiado. Sólo esperaba una política que funcionara; una política un poco mejor que aquella de las últimas décadas.
Nuestro tiempo ha confundido absurdamente la ignorancia del pecado y de la culpa, con una liberación.
Este 4 de septiembre se rechaza todo. Se rechaza la propuesta constitucional, el gobierno de Boric, la plurinacionalidad y el Partido Comunista; se rechaza la violencia, la amenaza y el matonaje…
El concepto de persona implícito en el texto es el germen del totalitarismo más aberrante.
Crearon unas normas e impulsaron un proceso para salvar su pega. Proceso que se ha acreditado un total y completo despilfarro.
Lo cierto es que esta iniciativa legal es socialmente dañina y contraproducente.
Los derechos sociales obligan al Estado a gastar. Sin recursos, no hay realidades sociales a partir de los derechos sociales.
Hasta ahora, en la psicología capitalina estas cosas estaban todavía muy lejos. Sin embargo, el acto incendiario se produjo a 240 km de La Moneda.
Lo más difícil de educar en un niño es hacerle ver que hay malas personas y el deber de toda persona decente es combatir el mal.
No permita que la marea de la necedad y la astucia de las mentiras le hagan perder la paciencia y la esperanza.