Bachelet y aborto
Diego Schalper | viernes 13 de diciembre de 2013
No basta con decirle con fuerza a Bachelet “no a la ley de aborto” si no reflexionamos sobre cambios a las estructuras e ideas que lo favorecen, vengan del sector que vengan.
No basta con decirle con fuerza a Bachelet “no a la ley de aborto” si no reflexionamos sobre cambios a las estructuras e ideas que lo favorecen, vengan del sector que vengan.
Se desarrolló con total normalidad y éxito. Se realizaron ininterrumpidamente comentarios de libros, mientras el numeroso público adquiría las obras en oferta.
Es una trampa mortal transformar los deseos en necesidades, las necesidades en derechos, y los derechos, a poder ser, en derechos humanos para que nadie los pueda cuestionar.
Lo que fue la Concertación está en búsqueda de algo nuevo, encantada con levedad, pero no del todo convencida, acerca de las bondades del populismo.
¿Continuará celebrándose un tedeum evangélico o ecuménico con motivo de Fiestas Patrias? Si se extreman las cosas, hasta los viejos pascueros deberían desaparecer de las reparticiones públicas.
Caos en la República Centroafricana. La población se refugia en las iglesias y los misioneros no tienen medios para atender las necesidades alimenticias y sanitarias de miles de personas.
El texto de la señora Santa Cruz obliga a generar todo un movimiento en cascada para revertir esa situación. A otros nos corresponderá ahora ir conduciendo las aguas nivel por nivel.
La falta de voluntad del lobby pro aborto para exponer con transparencia sus motivaciones hace prudente que los opositores al aborto rechacen cualquier tipo de propuesta en esta materia.
La vida ya está llena de afanes y el tiempo es un bien escaso (aunque sea el único equitativamente repartido), pero hay cosas que si son abandonadas dan como resultado un desastre.
Nuestro país no tiene derecho a farrearse todo lo que se ha conseguido desde hace 35 años y cambiarlo por un conjunto de fórmulas trasnochadas, que pretenden que el dios-Estado lo controle todo.