Hechos dolorosos en la Iglesia Católica
Cardenal Jorge A. Medina Estévez | sábado 16 de junio de 2018
Sería dar muestras de una fe muy poco madura sacar la errónea conclusión de que la Iglesia haya perdido toda autoridad o credibilidad…
Sería dar muestras de una fe muy poco madura sacar la errónea conclusión de que la Iglesia haya perdido toda autoridad o credibilidad…
Lo cierto es que, contra lo que la mayoría de los libros de divulgación nos presentan, el cisma de Inglaterra fue de todo menos plácido.
El documento más vilipendiado a nivel mundial del último medio siglo es, al mismo tiempo, el más profético y el que más nos ilustra sobre nuestra época.
No es casualidad que los primeros éxitos del movimiento pro abortista tuviesen lugar en regímenes totalitarios. En Rusia se legalizó en 1920. En la Alemania nacional socialista, en 1938.
Es una circunstancia propicia para que todos nosotros, los verdaderamente interesados en el bien de la Iglesia, hagamos una profunda reflexión como creyentes.
Los partidarios del aborto han ganado en Irlanda; dudo que quede alguien que no se haya enterado, porque los principales medios de comunicación han celebrado la noticia con alborozo.
La confusión que hoy marca se proyecta al país, porque es precisamente en la Iglesia donde se atesoran, se proclaman y se difunden -o debieran hacerlo- los principios fundamentales.
El párroco de la catedral de Osorno le ha llamado severamente la atención al autodenominado grupo de “Laicos de Osorno”, instándolos a pedir perdón…
Creo que debo dar testimonio para que los padres estén al tanto de lo que la Iglesia le puede hacer a los niños y a los jóvenes.
Pocas cosas hay más tristes que vivir dominado por los dictados de la moda, pero una de ellas es vivir dominado por los dictados de una moda de hace cincuenta años.