Parusía
Juan Manuel de Prada | sábado 2 de abril de 2022
La fe puede permitirse el lujo de ser pesimista en su diagnóstico del presente, a cambio de estar siempre esperanzada.
La fe puede permitirse el lujo de ser pesimista en su diagnóstico del presente, a cambio de estar siempre esperanzada.
El Barroco es capaz de ver en la realidad no solo la superficie sino también su aliento de eternidad, su condición dañada, sí, pero también ya redimida.
Me ha impresionado mucho la primera novela de Ernesto Castro, en la que cinco mujeres conversan en un barracón de Auschwitz.
De acuerdo a la “tolerancia” actual, se respetan todas las ideas pero se elimina (cancela) a quienes profesan doctrinas contrarias.
Fue entonces que ese sucedáneo de fe católica presentada por esos grupos terminó por convertirse en un verdadero opio del pueblo.
En tiempos que demandan alejarnos de la inercia del silencio y levantarnos por la verdad, carguemos esta cruz con alegría por nuestra nación, nuestra familia y por la verdad misma.
El mundo cristiano abrazó de forma suicida las interpretaciones freudianas, que ‘descifran’ los sueños como si fuesen jeroglíficos guarros.
Se ha iniciado un camino que nos conducirá más tarde o más temprano a la sustitución o eliminación de las fiestas religiosas y entre ellas la de la Navidad.
Pocos personajes han tenido tanta repercusión en las ideas del mundo de la derecha chilena como el padre Osvaldo Lira, de cuyo fallecimiento se cumplen 25 años.
Esa otra cavidad, en Belén, no es una estación final para la desesperación, sino una rampa de salida para la esperanza.