Los mandamientos del medio ambiente
P. John Flynn, L. C. | jueves 13 de mayo de 2010
Benedicto XVI anima a ser administradores responsables de la creación de Dios.
Benedicto XVI anima a ser administradores responsables de la creación de Dios.
El humilde coraje y la sinceridad de Benedicto XVI en el enfrentar problema de los abusos desde el comienzo de su mismo viaje y después lo continuó ha hecho más por la Iglesia en Estados Unidos que todo el trabajo de comunicación que se haya hecho en la realidad eclesial estadounidense.
El ministro sagrado que por ignorancia, soberbia o negligencia adultera la Palabra o profana la pureza de la Verdad comete doble abuso: contra Dios y contra los hombres.
Los sacramentos comunican la gracia, independientemente de la cualidad moral del ministro, y siguen existiendo santos que testimonian en nuestro tiempo la verdad de Cristo, de su amor y redención.
Surgen muchos los problemas cuando se quiere convertir a la supervivencia en una obligación ética, si nos mantenemos en un horizonte puramente temporal y contingente.
La Iglesia es una comunión de personas unidas en Cristo, y ahora más que nunca esa unión se debe demostrar: ¿qué mejor forma de ello que hacerlo mediante la oración?
Todos nosotros tendremos que redescubrir la audacia de Dios, que encomendó a débiles hombres un don tan sublime como el sacerdocio.
Muchos de los auto-proclamados “progresistas” se presentan de un modo alarmantemente intolerante ante cualquier sistema que aparezca provisto de alguna coherencia y autoridad.
En todas las épocas la vida posee un valor inigualable. Y quien la posterga o la niega, deja de conducirse como un ser humano.
Para que no creamos que ya sabemos qué es el amor y que podemos medir el fuego del amor de Dios según nuestras mediocres chispitas terrenas.