Mentiras, enrabiados y cabezas huecas
Juan Pablo Zúñiga Hertz | lunes 23 de octubre de 2023
Mientras más “antis”, mejor. Y si uno o más entran en contradicción, la solución es fácil: hacerse la víctima acusar de “fascista”.
Mientras más “antis”, mejor. Y si uno o más entran en contradicción, la solución es fácil: hacerse la víctima acusar de “fascista”.
Esta es una convención novedosa y con un enfoque muy original: mantener todas las puertas entreabiertas y agregando un elemento de incertidumbre que la convierte en una apuesta riesgosa.
¿Tiene alguna lógica, con vistas al Bien común, votar “en contra”, en alianza con las izquierdas duras…?
Lo dicho por la ministra es transparente: el régimen chino es comunismo de este tiempo, y su aval es el poder económico.
La falta de voluntad israelí de empujar la solución de los dos Estados y la tolerancia a la guerrilla terrorista fortelcen el espíritu de confrontación.
En otras palabras, hay que saber perder y buena parte de la izquierda no sabe. Ese es el problema.
El verdadero drama de Chile es que hay demasiados políticos más preocupados de “las niñas de Vitacura”, que de “las niñas de Conchalí”.
Los crímenes no pueden ser respondidos indiscriminadamente, haciendo pagar a justos por pecadores.
Chile vive una crisis de seguridad que enfrenta al Estado a distintas amenazas.
El octubrismo, como buen proyecto revolucionario, no recurría solamente a medios violentos o políticos, sino que se caracterizó por una retórica especial y una estética religiosa.