El proceso
Gonzalo Rojas Sánchez | miércoles 29 de noviembre de 2023
Si gana el A Favor, se podrá defender el texto con la legitimidad del respaldo popular. Hay una mejor opción de cerrar el proceso.
Si gana el A Favor, se podrá defender el texto con la legitimidad del respaldo popular. Hay una mejor opción de cerrar el proceso.
Esta nueva Constitución es una oportunidad de ganarles por un tiempo la mano al sistema político.
Por muy buenas intenciones que se tengan, resulta indudable que un poder así al menos puede calificarse de peligroso, cuando no totalitario.
No es casualidad que todos los escándalos de las fundaciones van siempre a parar a algún operador de Revolución Democrática.
Los chilenos saben que su clase política es incapaz de garantizar seguridad y progreso, porque no tiene el virtuosismo ni las agallas.
La propuesta constitucional es como un automóvil nuevo y de mala calidad. Lo echaremos a andar y se quedará en pana.
La nueva relación entre el Estado central y las regiones, permitirá articular el principio de subsidiariedad, también en su arista territorial.
La vocación por el guirigay no distingue entre la nueva y la vieja política. Los chilenos saben que el guirigay es solo ruido de fondo.
Deberíamos prepararnos porque con los dos resultados la izquierda se nos va a tirar encima como bestia en una noche fría.
A la propuesta constitucional le falta una premisa: los derechos sociales dependen de la política y de la economía.