Proyectarse
Adolfo Ibáñez | sábado 5 de mayo de 2018
El Gobierno necesita un lenguaje propio que lo identifique y, por ese camino, lograr una adhesión que, yendo más allá de lo racional, capture la emotividad popular.
El Gobierno necesita un lenguaje propio que lo identifique y, por ese camino, lograr una adhesión que, yendo más allá de lo racional, capture la emotividad popular.
Frente al encarnizamiento terapéutico, la eutanasia no tiene ningún rol, y lo que cabe es aplicar tratamientos proporcionados según recomienda el estado del arte para cada situación particular.
Este moderno Leviatán devora las almas de nuestros hijos, corrompiéndolas desde la escuela y la prensa sistémica, después de reducir a fosfatina las instituciones que las protegían.
Pues bien, en nuestro caso, sin los valores que hacen posible la prosperidad, y sin las virtudes, necesarias para realizarlos, no es posible una economía próspera.
En un libro de ciencias ponía que las ETS y el SIDA se evitaban con la fidelidad y la abstinencia y lo van a retirar. Puro sinsentido común.
Nos llamaron la “generación X” y también “generación perdida”, aunque nuestros hijos ¿será que están retomando el camino de sus abuelos?.
Esto no es otorgar autonomía, sino ejercer presión precisamente sobre las personas cuya autonomía se encuentra debilitada.
Hay que recordar que la democracia no se obtiene por obra de un acaso, sino que es producto del continuo cumplimiento del ejercicio del Derecho.
Bien harían en alejarse lo más posible de los medios –y guardar un saludable silencio- aquellos que ejercen cargos de responsabilidad.
¿Ha cambiado el Presidente?, ¿y sus más cercanos? Comienzan a verse indicios en contrario: déficit de política y valoración del contexto.