Los amos de la memoria
Eduardo Arroyo | sábado 30 de junio de 2018
Y que nadie piense que esto es solo así en España, desde luego. En todo el mundo está muy claro lo que uno puede o debe decir para congraciarse con el poder.
Y que nadie piense que esto es solo así en España, desde luego. En todo el mundo está muy claro lo que uno puede o debe decir para congraciarse con el poder.
La imposición de lo que Marcuse llamaba una “dimensión única de pensamiento” es el objetivo primordial de este nuevo totalitarismo que se impone bajo máscara democrática.
Era predecible lo que se podía esperar de un gobierno encabezado por él y su círculo de hierro en temas como familia, matrimonio, género, adopción.
Conste que nadie, sin embargo, se ofendió que se dijera que la institución era mediocre (lo más notable de la reunión y al menos no hipócrita)
Con cada solsticio de invierno, los pueblos originarios precolombinos celebran su año nuevo. Una nueva excusa para exacerbar los ánimos en torno a una causa inexistente.
Triste jornada para la causa de la persona humana y sus derechos en Argentina, al aprobarse en Diputados por unos pocos votos el proyecto de ley despenalización del aborto.
No se trata de defender al señor Ponce, sino de llamar la atención sobre el nocivo efecto sobre la política de eso que Guy Debord llamó “la sociedad del espectáculo”.
Es una lástima que una aspiración tan lógica como el igual trato para hombres y mujeres esté siendo aprovechada por diversos sectores para introducir la cizaña en nuestras sociedades.
Según cifras de Carabineros, un 30% de los menores detenidos en los últimos 16 meses lo han sido en más de una oportunidad y algunos superan las veinte.
Durante décadas, las políticas públicas se han centrado en proteger, tratar, rehabilitar y por cierto controlar los problemas de salud mental en niños y jóvenes.