¿Negacionismo de la memoria?
Hernán Páez | viernes 24 de agosto de 2018
¿Por qué un museo que se sostiene en base a una memoria particular y excluyente, y a los derechos de un grupo acotado, ostenta el título de “la memoria y los derechos humanos”?
¿Por qué un museo que se sostiene en base a una memoria particular y excluyente, y a los derechos de un grupo acotado, ostenta el título de “la memoria y los derechos humanos”?
Testigos privilegiados fueron miles de veinteañeros que entraron al mercado del trabajo en los 90. Pero nada los alertó del complejo escenario que están enfrentando a los 50.
La denuncia contra el gobierno venezolano apacigua la conciencia de quien la profiere, pero tiene escasos efectos prácticos y es utilizada por Maduro para victimizarse.
Hemos sido mil veces ninguneados por los profetas del futuro, por esos derechistas que miran el pasado en modo avión y el futuro en signo pesos.
Es comprensible que los diputados no estén de acuerdo con todas las decisiones de un ministro de Estado, pero no les corresponde en un sistema presidencial de gobierno censurarlos.
Las cosas como son: la ONU está dominada por la izquierda, desde el Secretario General (ex presidente de la Internacional Socialista) para abajo.
El mismo empeño que se ha puesto en la capacitación en nuevas técnicas abortivas, no se ha materializado en la generación de herramientas para un acompañamiento efectivo, compasivo, solidario y reparador.
El adictivo deseo de figurar y parecer personaje de influencia en los demás tiene como efecto perverso el buscar permanente notoriedad, protagonizando acontecimientos espectaculares.
Lo que distingue a una asociación de otra es su propósito o meta compartida, y eso obliga a resguardar los idearios que explican la razón de ser de las diversas agrupaciones sociales.
¿Es el “proyecto de vida” algo inmodificable y casi predeterminado? El curso que pueda tener la vida es un misterio, incluso para la propia persona.