Una nación con alma: el desafío de gobernar bien
Álvaro Pezoa Bissières | miércoles 14 de enero de 2026
Hoy se abre una posibilidad real de reconciliación con lo mejor de nuestra tradición republicana.
Hoy se abre una posibilidad real de reconciliación con lo mejor de nuestra tradición republicana.
El estallido y la Convención produjeron un trauma en la ciudadanía, pasando de la esperanza a la decepción y del cambio a la restauración.
Los avances de la actual administración no constituyen por sí solos una respuesta suficiente ni integral al desafío fronterizo.
Quienes condenan la operación norteamericana preferían la continuidad de la dictadura, porque una salida democrática era completamente inviable.
Deponer al tirano no resulta difícil, pero recuperar la normalidad democrática será costoso.
No significa la perpetuación de la dictadura, pero la transición a la democracia es incierta para el público.
Tiene razón la Presidenta de México al decir que sólo Venezuela puede elegir a su gobernante, pero éste ya definió que quería a Edmundo González.
José Antonio Kast, como don Jorge Alessandri, transmite autoridad, trabajo y austeridad. Tres valores que tanta falta hacen para reconstruir el país.
Tres grandes grupos con representación parlamentaria –y un cuarto extraparlamentario– configurarán esas izquierdas opositoras.
Chile está de vuelta porque cada vez más personas entienden que el camino del progreso pasa por el trabajo y el cuidado del país.