Entender a Milei
Alberto Ades | martes 24 de junio de 2025
Milei no irrumpe en un sistema estable, sino en uno exhausto. No es una anomalía que perturba el orden, sino el producto final de su deterioro.
Milei no irrumpe en un sistema estable, sino en uno exhausto. No es una anomalía que perturba el orden, sino el producto final de su deterioro.
Me pregunto si no sería mejor, como Bernardo O’Higgins, reconocer a “todos” los que vivimos en Chile como chilenos.
Sus ideas jugaron un papel crucial en la configuración del orden político chileno hoy vigente.
El vanguardismo no ha renunciado a su lógica refundacional ni a la romantización del octubre incendiario.
Haber pertenecido a la Cámara durante ocho años no supone una experiencia política apropiada, máxime sabiendo cómo funciona.
Se ha hecho muy corriente que se ignore el bien común. Es indignante cómo se pisotea la dignidad de quienes esperan ayudas urgentes.
Chile dejó huella en el diplomático peruano, pues allí, además de cultivar amistades decisivas, adquirió el gusto de la historia.
Necesitamos un Presidente con autoridad, instituciones que funcionen, y reformas que nos devuelvan a la senda del progreso integral.
Occidente se encuentra atrapado por una esquizofrenia entre la universalidad de los DDHH y la incapacidad de llegar a consensos.
El ejemplo de Dorothy Pérez pone en evidencia que la reforma que necesitamos se halla al alcance de todos.