La deuda del feminismo
Josefina Araos y Catalina Siles | viernes 21 de junio de 2024
La maternidad ha perdido su protagonismo en el discurso y la praxis política del feminismo contemporáneo.
La maternidad ha perdido su protagonismo en el discurso y la praxis política del feminismo contemporáneo.
Más ideología y menos razón. Más distractores y menos responsabilidad. Sigan haciendo historia, cabres.
Escribió Tolkien: “Mi querida madre fue en verdad una mártir [...], que se mató de trabajo y preocupación para que conserváramos la fe”.
En los pronunciamientos de organismos internacionales reina una visión sesgada, discutible y distorsionada de los derechos humanos.
Los alumnos con alto rendimiento son el grupo más afectado con la falta de cupos en los colegios a los que postulan.
¿Es un problema de recursos o de gestión? ¿Llegan los impuestos a su destino o se fugan en el camino por la burocracia o la displicencia?
Los DDHH son una especie de sucedáneo del fundamento extraviado (moral objetiva), por el cual clamaría el mundo actual.
Su asesinato nos deja lo mejor y lo peor de Chile: el triunfo de la violencia y el amor a Chile, a su familia y a Dios.
Este es el ideologizado, rudimentario y débil sostén en base al cual el actual equipo de gobierno busca imponer y promover un modelo educativo no sexista.
Durante cien años, los comunistas chilenos repitieron hasta la saciedad consignas “perfectas” y desplegaron teorías ortodoxas. Eran fascinantes.