El interés superior del niño
Álvaro Ferrer del Valle | miércoles 20 de agosto de 2008 | Sección: Familia, Sociedad
No es posible calificar como discriminación arbitraria un proceder justo y prudente: dar al niño lo que es suyo.
No es posible calificar como discriminación arbitraria un proceder justo y prudente: dar al niño lo que es suyo.
Con la popularización de este método, crece el número de niños que corren el riesgo de ser separados de sus padres.
Este Manifiesto circuló en España, a propósito de las recientes elecciones parlamentarias. Es innegable su aplicabilidad a nuestro país.
El fracaso de la “salud sexual y reproductiva” y su “sexo seguro” ha sido mundial, rotundo y estrepitoso, tanto en los países ricos como en los subdesarrollados.
Cuarenta años después, está plenamente vigente el camino hacia la felicidad propia y de los demás que señalara Pablo VI en Humanae Vitae. Sus numerosos críticos resultaron estar profundamente equivocados.
Busca promover un conocimiento serio, riguroso e interdisciplinario. Rocco Buttiglione fue el invitado de honor.
Las adolescentes se han convertido en el grupo de población con mayor frecuencia de uso de los métodos postcoitales.
Él entregó su vida –fue al encuentro solemne con la muerte–, por esos bienes que llevaba consigo, amados sin mancha de egoísmo y simbolizados en esos objetos que portaba: Dios, patria y familia. El sabía que esos bienes eran, a fin de cuentas, los únicos por los que valía la pena vivir y, por eso mismo, los únicos por los que valía la pena morir.
No es posible que una sociedad moderna produzca los bienes, referencias y claves que requiere para operar, sin el concurso de la familia como referente principal.
Y sin embargo tenemos derecho a defender una moral que es buena para las personas. Nuestros principios morales no son la proyección de nuestros gustos.