Principios no negociables
Prensa | miércoles 20 de agosto de 2008 | Sección: Política, Sociedad
Este Manifiesto circuló en España, a propósito de las recientes elecciones parlamentarias. Es innegable su aplicabilidad a nuestro país.
Este Manifiesto circuló en España, a propósito de las recientes elecciones parlamentarias. Es innegable su aplicabilidad a nuestro país.
El fracaso de la “salud sexual y reproductiva” y su “sexo seguro” ha sido mundial, rotundo y estrepitoso, tanto en los países ricos como en los subdesarrollados.
Para mí la fe es el fundamento y el soporte de la vida. Ya no le temo a la muerte, porque ella es algo natural, pero de ninguna forma final, en la existencia de cada uno.
Una iniciativa destacable: estudiantes salvadoreños ayudando y acompañando a otros menos favorecidos.
Impotente ante la crisis económica, el presidente Rodríguez Zapatero se ha lanzado contra los cristianos.
Se aprecia una creciente demanda ciudadana para que el Estado intervenga en materias que no le son propias.
Kast y Coloma sabrán responder a cabalidad con nuestras expectativas.
Él entregó su vida –fue al encuentro solemne con la muerte–, por esos bienes que llevaba consigo, amados sin mancha de egoísmo y simbolizados en esos objetos que portaba: Dios, patria y familia. El sabía que esos bienes eran, a fin de cuentas, los únicos por los que valía la pena vivir y, por eso mismo, los únicos por los que valía la pena morir.
La condición natural del ser humano, de apariencia tan común y trivial, es el fundamento de la civilización tal y como la conocemos, y es precisamente lo que está siendo demolido.
Y sin embargo tenemos derecho a defender una moral que es buena para las personas. Nuestros principios morales no son la proyección de nuestros gustos.