Donar órganos con dignidad
Ignacio Aréchaga | viernes 12 de diciembre de 2014
La mera idea de que la muerte acelerada [eutanasia] da la vida al que no puede esperar más para un trasplante puede convertirse en una inmensa presión sobre el enfermo.
La mera idea de que la muerte acelerada [eutanasia] da la vida al que no puede esperar más para un trasplante puede convertirse en una inmensa presión sobre el enfermo.
Hay que andarse con cuidado al aquilatar nuestra libertad. Muchos quedan encandilados con bagatelas, y no se dan cuenta que se están convirtiendo en dóciles esclavos de una “verdad oficial”.
La utilización de células madres embrionarias se ha esgrimido en nombre del progreso. Pero el auténtico progreso humano debe considerarse en su doble vertiente, la científico-tecnológica y la moral.
Acompañar-Es tiene por objeto apoyar a las familias que conciben un hijo que tiene una malformación congénita letal. Una iniciativa que contribuye a generar una cultura de la vida.
La humanidad no admite de grados, o se es humano o se es otra cosa, pero no hay seres humanos que sean más humanos que otros. Eso nos hace a todos iguales, también, a los embriones, a los niños prematuros, y a los recién nacidos.
Se percibe muy a las claras que en el fondo, la razón última para abogar por el aborto radica en el fastidio o profunda molestia que les produce que alguien quede embarazada sin desearlo.
El Papa tiene una actitud compasiva y acogedora, pero la compasión del Papa no está siempre en la misma onda que la compasión que tantas veces se despacha hoy en la sociedad.
Lo notable del aborto es que esta matanza es cometida, o al menos avalada, por gente normal, que ninguno de nosotros osaría calificar de criminales.
La eutanasia busca la asistencia en el suicidio, ayuda en el acto, reconocimiento de un derecho por parte del resto y hasta la aprobación de los demás en la decisión de morir.
Me da pena ver esa enorme campaña rosada contra el cáncer de mama, no porque no sea buena y muy necesaria, sino porque le falta lo más importante: decir claramente cual es su causa primordial.