Semana de símbolos y esperanza
Gonzalo Cordero | lunes 16 de marzo de 2026
A Chile no le ha ido bien con las revoluciones, ni en libertad ni con empanadas y vino tinto, ni la que se disfrazó de “estallido social”.
A Chile no le ha ido bien con las revoluciones, ni en libertad ni con empanadas y vino tinto, ni la que se disfrazó de “estallido social”.
La confianza se reconstruye con coherencia, rectitud y una disposición sincera a ponerse al servicio del bien común.
Las organizaciones sociales de izquierda que abandonaron la protesta durante el gobierno de Boric se han depreciado frente a la opinión pública.
El Estado requiere, sin duda, una poda periódica si quiere dar frutos abundantes, sanos y de buen tamaño.
Dicho de manera clara, clarita: que por ningún motivo se replique una soberbia frenteamplista entre los gremialistas.
El asunto del cable chino muestra el profundo desprecio de este gobierno por las instituciones que Boric y compañía se dedicaron a destruir.
El asunto no es nuevo: desde hace varios años existen grupos exigen a la sociedad que los trate de acuerdo con su autopercepción.
Al contrario de la tendencia de nuestro país, en EEUU el compromiso de las organizaciones con la libertad religiosa ha aumentado fuertemente.
Chile atraviesa un momento en que la amabilidad parece retroceder, lo que erosiona la cohesión social más que cualquier diferencia ideológica.
Este 8 de marzo se cumplen 900 años del fallecimiento de esta gran reina olvidada por el Gobierno y el movimiento feminista que subvenciona.