Santiago en ruinas
Álvaro Góngora | martes 28 de mayo de 2024
Reinando el silencio y oscuridad en las calles, el 13 de mayo de 1647 a las 22:30, Santiago fue remecida con una violencia inusitada.
Reinando el silencio y oscuridad en las calles, el 13 de mayo de 1647 a las 22:30, Santiago fue remecida con una violencia inusitada.
La incontenible dinámica del actual proceso de desarrollo tecnológico reveló el lazo secreto entre la novedad y la obsolescencia.
Iquique y La Concepción nos recuerdan que basta un puñado de valientes y unos pocos héroes para engrandecer a Chile. Alimentemos las virtudes, forjemos nuevos héroes.
Su propuesta, que el sistema educativo debía volcarse a las humanidades, permitiría superar los efectos negativos del pedagogismo.
Generacionalmente son hijos y nietos del Chile democrático, próspero y en colores.
El “cambio climático”, camino a convertirse en el chivo expiatorio de todos los males, es una pseudorreligión moderna.
Aunque en un mundo globalizado parezca anacrónico, cuando la violencia y terrorismo aumentan, debemos apelar a la esencia de la nación.
Toda esta evidencia choca con el obstáculo de un muy mal gobierno y el de una clase política que no da el ancho para sacar el país adelante.
Escribió Tolkien: “Mi querida madre fue en verdad una mártir [...], que se mató de trabajo y preocupación para que conserváramos la fe”.
En los pronunciamientos de organismos internacionales reina una visión sesgada, discutible y distorsionada de los derechos humanos.