La familia chilena
Gonzalo Ibáñez Santa María | miércoles 6 de mayo de 2026
Todos estos pasos se dieron con un partido que, a pesar de su nombre cristiano, le dio la espalda a las enseñanzas de la Iglesia.
Todos estos pasos se dieron con un partido que, a pesar de su nombre cristiano, le dio la espalda a las enseñanzas de la Iglesia.
El mal diseño de políticas públicas daña el tejido social. No hay premios para las familias, sino más bien castigos para ellas.
La cuestión de fondo es si lo que se enseña hoy tendrá sentido mañana, y si los egresados tendrán la capacidad de adaptarse integralmente.
Los chilenos necesitamos entender que cada peso que se filtra por abuso o ineficiencia es un peso que no llega a quien sí lo necesita.
Si en Chile la política exterior no importa ni interesa, en Argentina la visión es absolutamente contraria. Esta dejación es equivocada y peligrosa.
El hecho de que Carabineros haya sido víctima del desprestigio sistemático de su autoridad, muestra la importancia que reviste en la historia del país.
Tenía razón Gonzalo Vial en oponerse semanalmente a la llegada de un nuevo elefante blanco educativo.
Chile en el pasado construyó el consenso del crecimiento como condición básica del progreso social, que hoy debe renovarse con realismo y responsabilidad.
Un gobierno serio se parece más a una buena empresa: no es el que promete más, sino el que administra mejor.
Estos tiempos de crisis demandan el ideal del viejo político: personas de cabeza gacha, centradas en su trabajo y en sacar al país adelante.